Quiteria Muñoz, soprano
ACCADEMIA DEL PIACERE
Johanna Rose, viola de gamba
Rami Alqhai, viola de gamba bajo
Javier Núñez, clavecín
Carles Blanch, guitarra barroca
Agustín Diassera, percusión
Fahmi Alqhai, viola de gamba y dirección musical
Himno Pange Lingua More Hispano y su glosa
Himno anónimo gregoriano
& Glosas de Antonio de Cabezón (1510-1566) y Fahmi Alqhai
San Sabeya, gugurumbé
Mateo Flecha (1481-1553)
Glosa en canon sobre el bajo del pasacalle
Fahmi Alqhai
La bella Çelia que adora
Luis de Briceño (fl. 1610-1630)
Glosa e improvisación sobre Conde Claros
Fahmi Alqhai
Yo soy la locura
Henry de Bailly (1590-1637)
Pasacalles
Antonio Martín i Coll (ca. 1660-ca. 1734)
No piense Menguilla
José Marín (1618-1699)
Ciaccona a tre
Andrea Falconieri (ca. 1586-1656)
Niña, como en tus mudanzas
José Marín (1618-1699)
Pavana al ayre español
Gaspar Sanz (1640-1710)
Ay, amor loco
Luis de Briceño (fl. 1610-1630)
Diferencias sobre el canto del caballero
Antonio de Cabezón (1510-1566)
Bayle del Gran Duque
Antonio Martín i Coll (ca. 1660-ca. 1734)
Tarantela y canarios
Carles Blanch & Fahmi Alqhai
La España del siglo xvii, y particularmente Sevilla, fueron paradigma de diversidad y duros contrastes: en ella se mezclaron, juntas y revueltas, la pobreza más lacerante con el despilfarro del oro de América, la brillantez con la ignorancia más oscura, el puritanismo con la depravación… De ese picadillo de ideas y personas emergió una era dorada de las artes y de la música, que disfrutó de una riqueza de estilos y géneros deslumbrante y rara vez repetida: la vieja polifonía policoral en las iglesias, los tonos humanos en los palacios, las zarzuelas en los teatros, la guitarra de moda en los hogares y las barberías…
La cúspide de esa pirámide social, la Corona, había adoptado casi como himno nacional el Pange Lingua ‘More Hispano’, omnipresente en celebraciones solemnes. Pero en el otro extremo de esa pirámide mandaban las danzas, muchas danzas, dispuestas a subir por el ascensor social mucho más rápido que las personas. Lascivos bailes que parece que el demonio los ha sacado del infierno, en palabras de Rodrigo Caro (1626), solían desembarcar de manos de los esclavos procedentes de las colonias de América: zarabandas, pasacalles, chaconas y otra gran tropa de este género pasaron pronto de las calles a los libros de guitarra y los entreactos teatrales, y de ahí a los salones de la aristocracia. Sus ritmos mixtos eran, diríamos hoy, muy flamencos, y su estructura musical eran breves ruedas de acordes repetidas hasta el infinito, sobre las que se organizaban variaciones melódicas, como hoy en el blues o las seguiriyas. Acompañadas por la emergente guitarra como instrumento de moda, formaron una sólida base para el acervo folklórico español que hoy conocemos, y fueron copiadas por una Europa que miraba a España con mezcla de rechazo y fascinación por su exotismo: el fuego español prendió en la mismísima corte de Versalles a través de la moda à l’espagnole, y los acordes y ritmos hispanos pusieron así el fundamento de lo que conocemos como música barroca.
Juan Ramón Lara
La fuerte personalidad artística de su director y una visión vitalista de la música marcan la singularidad del conjunto Accademia del Piacere: sus artistas la conciben como como algo vivo, lleno de emociones, que sus músicos interiorizan como propias y transmiten al espectador, sea la música creada hoy o la concebida hace siglos. En palabras de David Yearsley en la revista norteamericana Counterpunch, «el nombre del grupo lo dice todo: nunca escuché nada más desafiante, conmovedor y placentero».
En sus grabaciones Accademia del Piacere ha revelado nuevos matices en repertorios fundamentales de las músicas históricas como el Seicento italiano en Le Lacrime di Eros, la música española del Renacimiento en Rediscovering Spain y Colombina, y la escénica del Barroco hispano en Muera Cupido, Premio Opus Klassik 2020 de la industria discográfica alemana al Mejor Álbum de Ópera (Nuria Rial). Accademia ha recibido otros muchos reconocimientos, como el Choc de Classica (Francia), el Prelude Award (Países Bajos) o el premio GEMA al Mejor Grupo Barroco Español (2016).
A partir de su núcleo fundacional de violagambistas y siempre en colaboración con solistas de primer nivel, como la bailaora Patricia Guerrero, el guitarrista Dani de Morón o el percusionista Pedro Estevan, Accademia del Piacere se sitúa en la primera línea europea de la música antigua, y sus actuaciones la llevan a singulares salas de Europa, América y Asia, como el Oji Hall de Tokio, el Museo Británico de Londres o la Filarmónica de Berlín, así como a otras muchas de EE.UU., Alemania, Francia, Japón, Bélgica, Holanda, México, Colombia, Suiza, España, Dubái… Sus conciertos son regularmente emitidos en directo por la Unión Europea de Radiodifusión y sus emisoras asociadas, y ha aparecido en múltiples emisiones televisivas, desde tve a la nhk japonesa.